"Astilla del mismo palo". Solo basta pronunciar el apellido Vasconcellos para imaginar a la pluma y la música conjugadas en su máxima expresión. Un árbol familiar que deja bien sentado al arte de la provincia.

José Adolfo Vasconcellos, con el apodo de Puma, nos enriquece con sus obras. Con solo 9 años ya obtuvo el premio literario "11 de Septiembre", certamen de poesía que se desarrolló en la región NOA. "Fue el maestro Juan Carlos Dávalos quien le dio la noticia del premio a mi papá", recordó el Puma, para destacar luego que "ellos eran muy amigos. Mi padre se llamaba Jesús María y le decían el Ñato". Y, abundando en la descripción, remarcó que "Mi papá tenía una gran capacidad de expresión, me hacía leer en voz alta".

El Colo Juan José, hijo del Puma, no fue la excepción y también se destacó desde niño. Cuando solo tenía 8 años le afinó la guitarra a Peteco Carabajal, en el estadio Delmi, con lo cual el santiagueño no salía de su asombro.

"Mi casa fue la mejor escuela artística. Muchos famosos pasaron por esas cuatro paredes. Recuerdo puntualmente al maestro Lito Nieva cuando venía para componer con mi padre. Recién en grande entendí el valor y la magia que se vivió en mi hogar. También me quedó muy marcado en la memoria cuando me llevaban a los festivales y yo en la falda de mi mamá escuchaba a Los Chalchaleros, Mercedes Sosa, entre tantos grandes del folclore", afirmó el "Colo".

Estas palabras impactaron en el Puma y en su rostro se observó un dejo de nostalgia. "Mi padre fue el que insertó el arte en la familia. No olvidaré jamás esas juntadas con sus amigos, entre ellos: Juan Carlos Dávalos, Artidorio Cresceri, Manuel Castilla, el Cuchi Leguizamón, Juan Riera, Eduardo Falú y Ariel Ramírez. Se reunían en mi casa y yo me quedaba a un costadito escuchando sus historias. En aquella época entendí que la palabra tiene música propia", contó orgulloso.

En cambio, Juan José mencionó a amigos en un tono de agradecimiento. "Pedro Alurralde y Mario Teruel fueron dos personas que colaboraron de una manera increíble para mi formación artística. En algún momento de mi vida había decidido irme a estudiar Ingeniería en Sonido y Mario me dijo que yo había nacido para tocar la guitarra y no podía privarle a la gente de escuchar mi talento. Esas palabras fueron determinantes en mi vida".

Juan Fuentes, Luis Benavídez, Sebastián Jiménez, Alvaro Plaza y Hernando Mónico, comparten con él la historia de Los Huayra, un camino que se asocia al éxito.

El Puma Vasconcellos es compadre de Armando Tejada Gómez, y amigo de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. "Compartimos algunos vinos mansos con estos dos fabulosos de la música mundial".
El Colo recordó "Un día atendí el teléfono de mi casa y me preguntaron por mi papá, cuando pregunté de parte de quien, me dijo Serrat. No lo podía creer".

Las comparaciones jamás tuvieron buen puerto, aunque El Puma tiene su propia visión del folclore de antes y el actual. "Ahora la escritura es más fácil pero se encuentran buenos compositores. Los cambios siempre son positivos. Es la continuación del folclore, con adaptación a la época. Soy un enamorado de la música y en mi vida alcancé una fortuna de amigos. Pero principalmente debo resaltar mi familia: esposa, hijos y nietos. En cuanto al Colo, es un músico extraordinario, cuyo talento no tiene límites, además, su humildad y el amor a la vida, lo hacen crecer día a día".

El Colo no tardó en responder. "Tengo una conexión muy fuerte con mi padre, en lo humano y en lo musical. Yo soy el resultado de un papá amante del folclore, aprendí demasiado al lado de él. Es mi compañero y amigo inseparable".

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