Victoria Furnani, la modelo argentina que triunfa en las pasarelas de Nueva York, explica cómo hace para mantenerse en forma y lucir siempre espléndida.

Playboy, Coca Cola, Avon, L'Oréal, Axe, Calvin Klein y más: el curriculum de Victoria Furnani está plagado de marcas top. Desde Fashion TV hasta la nueva campaña "Hello California" de Las Oreiro, su cara se repite en las páginas de las revistas y en las pantallas de los televisores neoyorquinos, donde reside. Los medios norteamericanos la comparan con Angelina Jolie. Las fotos dan prueba.

Pero no todo es buena genética en el universo Furnani. Para mantenerse siempre perfecta, en un trabajo tan exigente como el de ser modelo en una de las ciudades que es capital de la moda, lleva un estilo de vida hiper saludable.

"Para mi el desayuno es la comida mas importante y la que mas disfruto del día. Tiene que tener frutas, sean en jugo o cortadas, las acompaño con una taza de granola natural y leche de almendras", explica a Infobae.

Además se mantiene en movimiento durante el día y va al gimnasio dos o tres veces por semana. Hace rutinas de cardio, ejercicios de pesa, clases de hot yoga y boxeo. Pero lo que más disfruta es correr por Central Park, "no menos de treinta minutos", agrega, "Recomiendo sobretodo por salud, hacer un poco de actividad física. Si no te divierte el gimnasio, podes hacer danza, yoga , una infinidad de actividades que también benefician mucho el autoestima".

Su alimentación varía dependiendo su día. Toma jugos detox verdes con espinacas, kiwis, manzana verde y naranja entre comidas o después de entrenar. Para mayor rendimiento físico y potencia, algunas veces incluye banana en sus jugos.

"Me gusta comer sano, disfruto de las frutas y verduras", continúa, "Creo que, cuando las tenés tan incorporadas en tu vida, no es tan difícil mantener ese estilo de alimentación. Tampoco me privo de nada. Mi mejor secreto es variar, comer de todo un poquito y al horario adecuado. Y si me toca un día de mucho trabajo, trato de llevarme alguna colación en la cartera". Sus recomendadas: fruta, barra de cereal o frutos secos.

Así y todo, reconoce una debilidad: el chocolate (y quién no la tiene, ¿no? Se permite el lujo una vez cada tanto, como un "premio", convencida de que no hay que reprimirse ni sufrir por no comer algo que no te gusta.

Victoria cuenta además que toma mucha agua para eliminar las toxinas del cuerpo y trata de reducir los condimentos, sobretodo la sal, los conservantes, y azúcares. Trata de disminuir el consumo de harinas, aunque de tanto en tanto se permite alguna paste. pero igual una vez por semana come una alguna pasta.

"La verdad, cuando estoy en otros países, no siento las ganas de comer harinas, por suerte", concluye, "Quizás cuando visito a mi familia en Argentina me tienta mas".

¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia